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De la creación artística: motivaciones teóricas, estética y práctica. On artistic creation: theoretical, aesthetic, and practical motivations. |
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| DOI: 10.32870/arbolq.v1.n2.e0025 | ||||||||||||||
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional CC BY-NC 4.0 (Atribución-NoComercial) |
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Brahiman Saganogo |
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Recepción: 25/10/2025 |
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Resumen. Palabras clave: Método creador, Creación artística, Imaginación, Realidad social, Artista, Arte. Abstract. Keywords:Creative method, Artistic creation, Imagination, Social reality, Artist, Art. |
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Introducción. ción artística hace intervenir los conceptos ya señalados más arriba a tenor de la propia creación artística; una creación artística tal una actividad del artista creador. Por lo que la creación artística resulta ser indudablemente, productora de arte y de obra artística materializada en forma, contenido, ideas, temas, imágenes, composiciones, género, lenguaje y en géneros artísticos. Para ello, la pregunta obligada sería la siguiente: ¿cómo se correlacionan dinámicamente, los conceptos de arte, artista, imaginación, teoría del reflejo, método creador y de estilo, para una estructuración de la creación artística? A guisa de hipótesis, diríase que la creación artística en tanto que actividad productora, descansan indudablemente, en los fenómenos de arte, artista, teoría del reflejo, método creador, imaginación y de estilo; fenómenos que la estructuran a partir una dinámica relacional de implicación. Sobre Arte Por lo último, de la radical ars y artis, el término arte designa talento, saber-hacer y habilidad, y remite por consiguiente, a la práctica de la pintura, la escultura y de la retórica. el arte denota un conjunto de procedimientos, métodos o modalidades y el “saber-hacer” del productor. El arte es también:
Por otro lado, el arte es producto de la imaginación al que se confiere un valor estético y con respecto a la imaginación, leemos los pasajes que siguen:
Tocante a la evolución del arte, conviene señalar que si en la antigüedad el término arte deriva de la raíz ars que lo remite a talento, saber-hacer, a la habilidad, la práctica de la pintura, la escultura y a la retórica y aún, al bordado, a la zapatería y por fin a la carnicería, en la Edad Media, tras su distanciamiento de la technê, el arte deviene el dominio de las reglas de un hacer. Es a partir de esta cuando se empieza a considerar al arte como una actividad liberal (no sujeta principios pre-establecidos) puesto que en él, la producción resulta ser inconsciente. Respecto a los orígenes del arte, ésos coinciden estrictamente con los de la humanidad, por eso afirma Kagan (1984):
La actividad artística es un fenómeno o proceso perceptibles por los sentidos y resultado de la inspiración en los cuales concurren elementos similares como la obra de arte, el artista y las funciones (del arte). Respecto a la obra de arte, ésa obedece a los mismos efectos de construcción y de recepción. De modo que de la autoría del creador de arte, la obra artística resulta ser la combinación alternada de lo semántico con lo formal de manera improvisada, para fines estéticos, y para Kagan (1984):
Cualesquiera que sean el estatuto y el postulado y la esencia de la obra de arte, ésta es de sobremanera, pre-científica por ser el resultado de la imaginación del artista por medio de recursos personales tales como la inspiración, la improvisación y la meditación, elementos constitutivos del talento individual del artista. Al respecto leemos:
La imaginación a tenor del arte Si la obra de arte es el producto de la imaginación dotado de valor estético, y el resultado de la actividad intelectual y solitaria del artista como individuo, para lograr su total confección, el artista hace gala de a su talento y de sus capacidades de imaginación, improvisación y de inspiración para moldear estilísticamente, la idea inicial (pretexto de la creación) y crear mundos y categorías ficcionales. En cuanto al contenido de la obra de arte, éste no se encuentra de ninguna manera fuera de ésta sino que está en el mundo real y en la conciencia del creador quien, gracias a su talento creador, crea mundos paralelos al mundo real, esto es, mundos posibles con sus distintas categorías ficcionales. Es por eso que el contenido de la obra artística no sería más que el significado de su forma, del sistema significante portador de su significado. Por otra parte, es de señalar que la obra de arte es el reflejo del contenido de la vida social mediante la interferencia de los cuadros temático y argumentativo. Al respecto, si el cuadro temático alude al tema, el argumentativo está estrictamente relacionado al proceso de estilización del tema o sea, al cuadro de la estilización, mediante recursos retóricos que constituyen el estrato de la forma artística. Además de eso, la obra de arte no será más que el resultado de la improvisación, de modo que su lenguaje artístico se diferencia del habla cotidiano. En resumidas cuentas, la imaginación reproductora y aun, creadora, es también “productora”. Como tal, no toma ningún material de los órganos sensoriales, además, sobre la base de las intuiciones del tiempo y del espacio, la imaginación produce a priori, y respectivamente e independientemente, de cualquier dato empírico, la figura de conceptos matemáticos y de sus relaciones y esquenas que permiten a las categorías consolidarse intuitivamente y aplicarse a lo sensible. Elementos constitutivos de la creatividad artística Es de mencionar que la relación entre arte y realidad suscita la consideración de la de la teoría del reflejo y la creación artística. En efecto, la teoría del reflejo es el fundamento de las tesis filosóficas generales que manifiestan la naturaleza de la conciencia humana, los mecanismos y el carácter del conocimiento de la realidad histórica, y los principios cardinales de esta teoría (la del reflejo) sirven de base teórica para comprender el arte como forma determinada y específica de cognición de la realidad. La teoría del arte como categoría de la ciencia artística, pone de manifiesto los rasgos específicos del reflejo de la realidad en imágenes artísticas y las particularidades que distinguen el arte de las demás formas de conocimiento social, pues, reflejo como representación y no como reproducción esto es, como arte de fabricar o de imitar la realidad sensible o según expresión aristotélica, arte de la mimêsis, mimêsis que no es más que proceso que consiste en dar nacimiento a un nuevo objeto, un objeto ficticio, a través de sus variantes a saber: Mimêsis 1: su medio (el ritmo, la melodía, el lenguaje); Mimêsis 2: su objeto, el hombre en acción (puesta en escena en la tragedia, la comedia, etc..) y Mimêsis 3: su manera de imitar (narración épica, descripción directa en la tragedia). Desde otro ángulo, todo eso suscitaría la consideración del hecho de que el objeto del arte está construido por el mundo exterior, la realidad y el medio social y natural del hombre. Dicho de otra manera, el arte concentra y encarna sus imágenes y formas, la tendencia de los estados de ánimo y psicología sociales. En conclusión, el arte ayuda a mostrar los problemas y necesidades multifacéticas de la época, es un espejo peculiar sensible que refleja el estado de la psicología social y las tendencias internas de su desarrollo. Por eso, se ha considerar que el arte como actividad y objeto producido dotado de propiedades estéticas, tiene un substrato en el carácter y la esencia del proceso concreto de interacción del hombre y el mundo exterior. La esencia de dicha interacción se manifiesta en formas cuya expresión estética se encuentra en las categorías de lo bello a saber, lo bajo, lo sublime, lo feo, lo estético, lo artístico, lo trágico y lo cómico; y en las mismas categorías estéticas se conceptúa y se generaliza teóricamente el carácter de la interacción del hombre con el mundo real. Por fin, la teoría del reflejo o la de la representación, hace coincidir dialécticamente y a la vez, lo objetivo y lo subjetivo en la creación artística o sea, la realidad y lo verosímil, para un ideal estético en el arte como finalidad de la creación artística. Por eso, sin duda alguna, la creación artística ya materializada expresa, la realidad histórica objetiva y subjetivamente. El creador-artista como agente de la creación artística Desde otra perspectiva, el artista es un individuo dual, esto es, un ser humano con dos individualidades distintas: la primera individualidad denominada, específica, es la relacionada con caracteres humanos mientras que la segunda, menos específica, tiene que ver con los caracteres no humanos. Es esta segunda individualidad es decir, la psicológica, es la que define estrictamente, al artista como creador o inventor de la obra de arte puesto que presenta al artista como un ser desdoblado durante el proceso de la creación, por lo que:
Se trata de una elevación de ascensión intelecto-espiritual de parte del individuo-artista a lo largo de la actividad creadora, durante la cual elevación, manifiesta dos estados psicológicos a saber, estar a la vez consciente e inconsciente; pues, estar entre dos realidades: la empírica (cuando existe como ser humano al igual que sus semejantes) y la artística de su personalidad. Entre las dos realidades sólo existe una relación de complementariedad puesto que la individualidad artística es la que se viene a soldar sobre la realidad empírica provocando interferencias entre las dos individualidades del artista. Pero, conviene señalar que la diferencia entre estas dos formas de la personalidad del artista se debe a la inspiración y al poder de la imaginación del artista-creador, éstas como características de su personalidad desdoblada o su doble lírico-poético. Respecto al estatuto doble de la personalidad del artista, se afirma lo siguiente:
Dicho de otra manera y en cuanto a la imaginación, el artista es el que en su esencia, expresa en su producción, mediante su imaginación y sus pensamientos, las sensaciones y el conjunto de la plenitud de su propia vida espiritual, de modo que su creación resulta más que simple invención, una especie de autoexpresión es decir, la expresión de lo personal y de lo íntimo. Por lo mismo, lo producido por él o sea, la obra de arte sería desde una primera consideración, discurso sensible, producto de la invención mejor aún, el de la imaginación y de la manifestación concreta de su actividad individual e intelectual, dotada de valor estético. Prosiguiendo con la esencia de la personalidad del artista, hace falta considerar que ésa está marcada por la actividad específica y personificada del propio artista-creador, actividad que se basa en cinco puntos esenciales, puntos que configuran el estatuto del artista en los siguientes puntos a saber, si el primer punto estructural hace del artista el que dispone de una cantidad importante de informaciones procedentes de los mundos natural y social, y del autoconocimiento. Esta suma de informaciones son las que constituyen el conocimiento o la materia prima que necesita el artista, y es “el potencial gnoseológico o de conocimiento”. En cuanto el segundo punto estructural de la personalidad del artista, ése está relacionado con el conjunto de orientaciones valorativas que derivan de los ideales de todo tipo, expresados en su sensación del mundo. Esta estructura constituye “el potencial axiológico de la personalidad del artista”. Respecto a la tercera estructura de la personalidad del creador de la obra de arte, ésta se desprende de las costumbres, los usos, la destreza y de la capacidad de actuar, inventar y de metaforizar, ésta, es el “potencial creador”. Tocante a la penúltima estructura de la personalidad del artista, conviene señalar que es la relativa a la capacidad de éste en comunicarse con otros individuos, ésta es “el potencial comunicativo”. Por fin, la última estructura sería tal vez, la más relevante puesto que atañe lo artístico y la intención constante de alcanzarlo mediante el proceso de invención y de imaginación que gira en torno a los aspectos semántico y formal; es “el potencial artístico”. Sobre el artista y el arte, Koprinarov (1990) afirma:
En suma, es de afirmar que si por un lado existe una interdependencia entre la actividad del artista y su personalidad, por otro lado, ambas personalidades influyen constantemente sobre la labor creadora del artista y están reflejadas en el aspecto semántico de la obra artística elaborada. La instancia de la creación de la obra artística En otros términos, el artista mediante su capacidad de imaginación ha de pensar metafóricamente la obra es decir, ha de enfocar su percepción poética del universo como lo no abstracto, lo concreto, lo sensorial, lo visto, lo oído y lo presentado por la imaginación. Es de esta manera que el artista logra concretar la obra de arte a partir de aquella concretización de la idea inicial y de la fusión perfecta entre forma y fondo. La reconstrucción de la historia mediante la imaginación creadora En efecto, la representación que hace el artista del pasado histórico resulta ser un tejido confeccionado por la imaginación a partir de la gramática, y el dominio tanto del lenguaje, los modos operatorios como de la escritura, hace que la obra de arte se inscriba u obedezca a tres criterios a saber, el cuadro presentado por el artista puede o no inscribirse en un marco espacio-temporal determinado por el tema a tratar, el relato histórico fingido debe poseer una coherencia interna y la obra de arte no debe coincidir forzosamente con datos históricos reales. Por otro lado, la imaginación creadora está guiada por la inteligencia, la ingeniosidad y por el talento del artista en nombre de los cuales este último moldea verosímil y subjetivamente y, aun, figurativamente, la idea inicial o el hecho histórico hasta lograr su configuración en forma y en fondo. En definitiva, el proceso de la creación artística desde otro ángulo, y sobre todo, partiendo de la reconstrucción del pasado histórico, obedece a los desarrollos de la historia del lenguaje y de los sistemas semióticos, y cada uno de estos sistemas posee una lógica interna de desarrollo y todos contribuyen al enriquecimiento, el fortalecimiento y al perfeccionamiento de su léxico, su gramática y de su sintaxis, hasta hacer que lenguaje aparece especial dado que el mensaje va más allá del cuadro informativo. Acerca del método creador, las corrientes artísticas, el estilo y del problema del realismo Tratándose del método creador, ése no es más que la actividad creadora del artista, sus convicciones estéticas, su concepción de la esencia y del devenir del arte, y su conciencia como categoría socio-histórica. Lo que hace del método creador al tomar en cuenta el pasado histórico, una propiedad privada y el fundamento estético de tendencias artísticas enteras. Por eso,
Por eso el método creador es designado también como base metodológica que fundamente la creación artística, creación dividida en nueve funciones tales como la socio-transformativa, la cognoscitivo-heurística, la artística-conceptual, la previsora, la informativo-comunicativa, la educativa, la sugestiva, la estética y la hedonística, funciones que estructuran también al arte. Por otra parte, el método creador representaría la actitud estética del arte hacia la realidad social o histórica. Es por eso lo que el concepto de método creador coincide con el de corriente o de Escuela literaria, basándose en el hecho de que tanto la corriente como la Escuela literaria terminan unificando a escritores que poseen un mismo método artístico. Por lo que en Timoféiev (1979):
Par concluir, diríamos que el método creador de base sería la suma de un método de conocimiento de la realidad y de los modos de interpretación voluntaria de la vida, de transformación del hecho histórico real (su transformación o representación artística) y de construcción del sistema simbólico. En cuanto a la relación de interferencia entre al método creador y el estilo artístico, conviene mencionar que si el primero designa las regularidades del proceso de creación de los valores artísticos, el segundo se relaciona con las regularidades de la estructura de la categoría artística y determina un sistema de formas que fijan la obra de arte. Particularmente, el estilo artístico en tanto que marca de la individualidad del artista es no sólo polisémico sino:
En efecto, si por una parte, es el estilo la estructuración informativa y expresiva de una lengua, no es ni forma ni contenido sino la unidad de la forma y del contenido, unidad que garantiza la realización del plan general de la construcción del todo, por otra parte, es la suma del carácter íntegro de la personalidad del autor y del propósito artístico de una obra, los rasgos tipológicos de una orientación artística y toda la tradición histórica en la que se basa la creatividad del artista. Gorín (1980) al respecto, señala:
Con todo, el estilo es la marca de la individualidad del artista, y la característica de la tipología de la estructura conceptualmente determinada de una obra. Al término de estas reflexiones argumentativas sobre la creación artística y sus motivaciones teórica, estética y práctica, resulta la creación artística como actividad productora y sensible, que implica tanto al arte, el artista, la imaginación, la teoría del reflejo, el método creador como el estilo, en una dinámica relacional de implicación y de complementariedad. |
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Referencias Bourieu, C. (2003). Qu´est-ce que l´imagination? 2o édition. Librairie philosophique Vrin. GORÍN, V. (1980). La estética marxista-leninista y la creación artística, trad. M. Kuznetsov. Editorial Progreso. Kagan, M. (1984). Lecciones de estética Marxista-Leninista, trad. Natalia Labzóvskaya. Editorial Arte y Literatura. Koprinarov, L. (1990). Estética. Editorial Pueblo y Educación. Pouivet, R. (2007). Qu´est-ce qu´une œuvre d´art? Librairie philosophique J. Vrin. Talon-Hugon, C. (2004). L´Esthétique, 3 o édition. Presses Universitaires de France. Timoféiev, L. (1979). Fundamentos de teoría de la literatura, trad, L. Kleinard. Editorial Progreso |
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[1] Véase, Baudelaire, Charles citado en Bouriau, Christophe. Qu´est-ce que l´imagination? 2 ème édition, Paris, Librairie philosophique Vrin, 2003. [2] Respecto a las funciones, se habrá de notar lo siguiente: desde el punto de vista artístico, la función socio-transformativa está relacionada con la actividad, el carácter transformativo del proceso creador. A partir de la realidad cotidiana, el artista crea otra, la realidad artística. Si la función cognoscitivo-heurística es la centrada en el conocimiento de la realidad a partir de la novela como obra de arte, la artístico-conceptual resulta estar ligada a problemas sociales y filosóficos. En cuanto a la función previsora, ésta tiene que ver con la capacidad del arte en pronosticar la realidad (adivinar o profetizar) mientras que la informativo-comunicativa se relaciona con el hecho de que la novela como obra de arte resulta ser por consiguiente, un medio de comunicación y de información. La función educativa. Ésta encierra las sub-funciones tales como la catártica, la compensatoria, el juego y el entretenimiento. Si la sugestiva está relacionada con la capacidad de la obra de arte y en particular, del arte en influenciar en el subconsciente del ser humano, la función estética, con la capacidad del arte en formar a espíritu creador y la hedonista, con la habilidad en proporcionar placer. |
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Universidad de Guadalajara Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades División de Estudios Históricos y Humanos Departamento de Filosofía |
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