La Estética del Despojo: Necropolítica, representación cultural e Inteligencia Artificial en América Latina.

The Aesthetics of Dispossession: Necropolitics, Cultural Representation, and Artificial Intelligence in Latin America.

         
 
      DOI: 10.32870/arbolq.v1.n2.e0027

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Deiselene de Oliveira Barros Sanchez
Universidad de Guadalajara
(MÉXICO)
CE: deiselenebarros@gmail.com
https://orcid.org/0000-0002-2946-8139

       

Recepción: 02/10/2025
Revisión: 29/11/2025
Aprobación: 29/12/2025

 
 
           

Resumen.
Este artículo examina la intersección entre la necropolítica —entendida como la capacidad de los Estados y de los poderes hegemónicos para decidir sobre la vida y la muerte— y las tecnologías de Inteligencia Artificial (IA) en el contexto cultural y sociopolítico de América Latina. Parte del supuesto de que la IA no es una herramienta neutral, sino un dispositivo sociotécnico que, al alimentarse de datos y narrativas históricas, reproduce y amplifica patrones persistentes de despojo material y simbólico característicos de la región. Desde esta perspectiva, el texto analiza cómo una “estética del despojo” se manifiesta en los sistemas algorítmicos, especialmente en el ámbito de la representación cultural, donde la IA tiende a reforzar sesgos coloniales, raciales y de género mediante imágenes, narrativas y clasificaciones que invisibilizan o distorsionan identidades y memorias latinoamericanas no hegemónicas. Metodológicamente, se adopta un enfoque crítico y transdisciplinario que articula teoría política, estudios culturales y análisis de casos sobre la implementación y los efectos de la IA en países como Brasil y México. El artículo concluye que la adopción acrítica de estas tecnologías configura una nueva fase de acumulación por despojo, en la cual los cuerpos, las experiencias y, de manera central, los datos de las poblaciones marginadas se convierten en insumos clave de la economía de la IA, lo que hace urgente el desarrollo de una ética de la inteligencia artificial situada en el Sur global, orientada a la reparación histórica, la soberanía de datos y la descolonización de la representación culturaludio
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Palabras clave: Necropolítica, Inteligencia Artificial, Cultura Digital, América Latina, Estética, Despojo, Sesgos algorítmicos.

Abstract.
This article examines the intersection between necropolitics—understood as the capacity of states and hegemonic powers to decide over life and death—and Artificial Intelligence (AI) technologies within the cultural and sociopolitical context of Latin America. It is grounded in the assumption that AI is not a neutral tool, but a sociotechnical dispositif that, by drawing on historical data and narratives, reproduces and amplifies persistent patterns of material and symbolic dispossession characteristic of the region. From this perspective, the text analyzes how an “aesthetics of dispossession” manifests through algorithmic systems, particularly in the realm of cultural representation, where AI tends to reinforce colonial, racial, and gender biases by producing images, narratives, and classifications that render non-hegemonic Latin American identities and memories invisible or distorted. Methodologically, the study adopts a critical and transdisciplinary approach that brings together political theory, cultural studies, and case analysis focused on the implementation and impacts of AI in countries such as Brazil and Mexico. The article concludes that the uncritical adoption of these technologies constitutes a new phase of accumulation by dispossession, in which bodies, lived experiences, and, crucially, the data of marginalized populations become key inputs of the AI economy. This situation underscores the urgent need to develop an ethics of artificial intelligence rooted in the Global South, prioritizing historical reparation, data sovereignty, and the decolonization of cultural representation.

Keywords: Necropolitics, Artificial Intelligence, Digital Culture, Latin America, Aesthetics, Dispossession, Algorithmic Biases.

 
     

Introducción
Cuando se habla de Inteligencia Artificial (IA), la imagen que automáticamente se evoca es la de un robot superinteligente, con capacidades superiores a las humanas. Sin embargo, al analizar el concepto de "inteligencia" según la Real Academia Española (RAE), se observa que esta se define como: 1. Capacidad de entender o comprender. 2. Capacidad de resolver problemas (RAE, 2024). Lejos de menospreciar el avance tecnológico de la última década, este concepto se encuentra, etimológica y cognitivamente, más cerca de lo humano que de una máquina.

El desarrollo histórico de la medición de la inteligencia está intrínsecamente ligado a procesos de jerarquización social y racial. Un punto de partida se encuentra en el siglo XX en Francia, con el surgimiento de los exámenes para medir la "edad mental" de los alumnos. Este movimiento se extendió por Europa y, principalmente, por América del Norte, donde el término "eugenesia" fue acuñado por el naturalista británico Francis Galton en 1883. El interés de Galton surgió tras la publicación de El origen de las especies (1859) de su primo Charles Darwin. Con la convicción de que el talento, la habilidad y la inteligencia eran hereditarios y que la selección natural podía aplicarse al ser humano, Galton sugirió que la raza humana podría "mejorarse" mediante el control reproductivo (Galton, 1883).

Estos estudios sentaron las bases para la noción de una "raza superior" (Galton, 1883), que se difundió y se formalizó a través de la biología, la psiquiatría y la psicología, dando origen a las teorías raciales. En América Latina, estas ideas se manifestaron de manera particular: en Brasil, se solidificó el mito de la democracia racial, que postulaba una supuesta armonía interétnica y de oportunidades, ocultando una profunda y sistémica desigualdad. Por otro lado, en México, se promovió la ideología del mestizaje y la "raza cósmica" (Vasconcelos, 1925), con políticas específicas tras la Revolución Mexicana que, aunque buscaban la unidad nacional, a menudo invisibilizaron y asimilaron la diversidad indígena y afromexicana.

Se eligen los casos de México y Brasil por su impacto histórico y sociodemográfico en los estudios raciales y étnicos: Brasil posee una significativa población negra y México una expresiva población indígena, además de la presencia afrodescendiente en ambos. A nivel artístico y cultural, ambos países han sido fundamentales en la construcción identitaria afro-latinoamericana. Dicho esto, se parte de la premisa de la existencia de un racismo y una marginalización estructural que afecta particularmente a las poblaciones afrodescendientes e indígenas. Por lo tanto, surge la pregunta central: ¿Qué relación existe entre la necropolítica, la cultura de la marginalización y la Inteligencia Artificial en América Latina?

La IA y la cultura representan poder e información. Si las minorías étnicas y raciales en regiones como Brasil y México son históricamente marginalizadas, con un acceso restringido a la tecnología y a la información a nivel global, ¿cómo pueden usufructuar de los beneficios de una tecnología que se autodenomina "democrática"? No se trata solo de la brecha de acceso (brecha digital), sino también del modo en que estas tecnologías son diseñadas, utilizadas e incluso desplegadas para la difusión cultural y la construcción identitaria.

A partir de esta discusión, la presente investigación buscará ofrecer una breve elucidación de los conceptos clave; analizar cómo los sistemas de IA reproducen la "Estética del Despojo"; y proponer soluciones para mitigar la brecha digital y los sesgos algorítmicos en las humanidades y la cultura.

Necropolítica y Necropoder
El término necropolítica, acuñado por Achille Mbembe (2003), se define como la política de la muerte utilizada para el control poblacional. Mbembe (2003) argumenta que la necropolítica es la capacidad de establecer parámetros bajo los cuales la sumisión de la vida a la muerte se vuelve legítima, implicando a menudo la destrucción física y simbólica de los cuerpos. No es solo "dejar morir" (como en el concepto foucaultiano de biopolítica), sino activamente "hacer morir" (Mbembe, 2003).

Este poder de muerte se transforma en un necropoder, donde el control de la vida y la muerte se ejerce a partir de procesos históricos de dominación, particularmente los coloniales. En América Latina, los ejemplos abundan y demuestran la persistencia de este necropoder: la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en México, los crímenes de la dictadura militar en Brasil, y, de manera histórica, el régimen de la esclavitud. Todos son casos en los que ciertos cuerpos son declarados "prescindibles" y son sometidos a lo que Mbembe denomina "mundos de la muerte" (Mbembe, 2003).

La información puede entenderse como un conjunto organizado de datos que provienen de un contexto específico y que, al asimilarse, culminan en la adquisición de conocimiento. Históricamente, las sociedades han desarrollado tecnologías para la obtención de información. Los quipus, por ejemplo, eran un sofisticado sistema creado por los incas para registrar información administrativa, demográfica, ritual, histórica y biográfica (Curatola, 2013; Hyland, 2023). En México, los códices cumplían una función similar, registrando y transmitiendo conocimientos, historias, genealogías y tributos de las culturas prehispánicas.

Esta perspectiva es crucial: la información y el dato son tecnologías culturales previas a la digitalización, demostrando que el control sobre la información siempre ha sido un mecanismo de poder.

El concepto de cultura se aborda desde la perspectiva antropológica. Clifford Geertz, en Anti Anti-Relativismo, enfatiza la multiplicidad y diversidad de las culturas, viendo esta diversidad como una continuidad que posibilita la transformación de la auto-percepción (Geertz, 1984). En esta misma línea, Homi K. Bhabha (1994) propone la diversidad cultural como un elemento inherentemente humano, pero advierte sobre la necesidad de distinguir la diversidad de la diferencia cultural. La cultura, en esta visión, es lo que los seres humanos inventan y hacen significativo. En esta investigación, la cultura se entiende como el puente entre sujetos y objetos, y la relación que se establece entre ellos, siendo el ámbito privilegiado de la representación y la construcción de identidad.

La IA como Necropoder Algorítmico
Existe una profunda brecha cuando se analiza la relación entre la población afrolatinoamericana y la tecnología. En América Latina, la mayoría de la población pobre y marginalizada comparte un origen étnico, un color de piel y un pasado histórico común, siendo las personas con oportunidades negligenciadas y acceso mínimo a los derechos básicos. En este contexto de supervivencia y lucha por no morir, ¿cómo pensar en la Inteligencia Artificial?

La académica Kate Crawford (2019) ha documentado exhaustivamente cómo el algoritmo está sesgado. Al señalar que un porcentaje mínimo de ingenieros en las grandes corporaciones tecnológicas son personas negras, afirma:

Tanto en los espacios donde la IA está siendo desarrollada, como en la lógica de cómo los sistemas de IA son proyectados, los costos del prejuicio y de la discriminación caen sobre las mismas personas: minorías de género, personas negras y otros grupos. De la misma forma, quienes se benefician de este sistema, de las ganancias y eficiencias, son los que ya ocupan una posición de poder, que en lo general son blancos, hombres e instruidos. Es una relación sistémica entre los patrones de exclusión de la IA y de la industria que impulsa su producción. (Crawford, 2019, p. 13).

La tecnología y los datos siempre han estado vinculados y, en consecuencia, siempre han sido alimentados por la cultura ya existente. El crecimiento de la capacidad de almacenamiento y operación de datos es directamente proporcional al crecimiento de la capacidad de las máquinas. Sin embargo, en el contexto latinoamericano, los datos utilizados para entrenar estos modelos globales suelen provenir de contextos hegemónicos (euroamericanos), o bien, extraen datos de poblaciones marginalizadas sin compensación ni soberanía, perpetuando un nuevo modelo de acumulación por despojo (Harvey, 2003). Los cuerpos y las experiencias de estas poblaciones se convierten en la materia prima esencial del capitalismo de plataformas, un despojo de datos que se suma al despojo material histórico.

La "Estética del Despojo" se manifiesta cuando los sistemas de IA, al generar imágenes, texto o taxonomías (clasificaciones), reproducen y magnifican los sesgos coloniales y raciales incrustados en sus datos de entrenamiento. Los modelos de IA suelen fallar al representar adecuadamente la diversidad física, cultural y lingüística de América Latina, o bien, caen en la caricaturización y el estereotipo. Por ejemplo, la generación de imágenes de personas indígenas o afrodescendientes a menudo las ubica en un pasado histórico o las asocia a la pobreza, negando su presencia contemporánea.

El sesgo algorítmico decide, de manera implícita, qué vidas y qué culturas merecen ser representadas y cuáles deben ser borradas o distorsionadas. Esto es un acto de necropolítica en el ámbito de la representación cultural, donde la IA ejerce un necropoder simbólico que contribuye a la destrucción de la identidad y la memoria no hegemónicas.

Frente al avance de la IA, surge la necesidad de reconceptualizar la Inteligencia y la Creatividad. Andrea Lavazza y Mirko Farina (2023) afirman que el problema de la IA reside únicamente en lograr que una máquina actúe de manera inteligente, sin buscar una comparación con la conciencia humana.

El problema de la inteligencia artificial reside únicamente en lograr que una máquina actúe de maneras que se considerarían inteligentes si un ser humano se comportara de la misma manera. Por lo tanto, no hay comparación entre la inteligencia humana y la inteligencia artificial. La única cuestión relevante es realizar una tarea con éxito, de modo que el resultado sea igual o mejor que el que la inteligencia humana podría lograr. (Lavazza & Farina, 2023, p. 843).

El investigador Ulysses Carriére (2023) profundiza en este vínculo, analizando la IA como un proceso binario automatizado que requiere datos (información) para producir cualquier respuesta. Concluye que la IA nos permite pensar la razón fuera del sujeto cartesiano, impulsando una exploración de cómo se han construido las definiciones de razonamiento. Carriére (2023) rescata las prácticas artísticas como una instancia de imaginación crítica, una forma de razonamiento sensible que la máquina no posee, y que puede proporcionar reflexión y conocimiento crucial para este debate.

Conclusiones y Soluciones
La adopción acrítica de la Inteligencia Artificial en América Latina es más que una brecha tecnológica; es una reproducción de patrones históricos de exclusión y despojo. El sistema algorítmico, al estar sesgado por una lógica racista y colonial, extiende el necropoder a la esfera digital, creando una Estética del Despojo que impacta directamente en la representación cultural y la soberanía de los datos de las poblaciones marginalizadas.

Para mitigar los sesgos y adecuar los beneficios de esta tecnología, se proponen algunas solucciones, donde lo primordial es aumentar la alfabetización y promover el acceso al conocimiento relacionado con la IA para generar un debate público más constructivo y bien informado (Brauner, 2023). Esto debe incluir una crítica a la extracción de datos y a la opacidad de los algoritmos. Desarrollar marcos éticos y regulatorios que no se limiten a replicar los modelos del Norte Global, sino que prioricen la reparación histórica, la soberanía de datos y la descolonización de la representación cultural. Esto implica exigir la transparencia y la rendición de cuentas de los sistemas algorítmicos. Impulsar la creación de bases de datos y modelos de IA entrenados con la diversidad cultural, lingüística e histórica de América Latina, con participación activa de las comunidades indígenas y afrodescendientes. La creatividad y la imaginación crítica latinoamericana deben ser la guía para una IA que sirva a la vida, no al necropoder.

 
     

Referencias

Bhabha, H. K. (1994). The location of culture. Routledge.

Brauner, S. (2023). Aumentar la alfabetización en IA. Revista de la UNESCO.

Carriére, U. (2023). Razón, IA y capitalismo: Reflexiones desde la Imaginación Crítica. En E. Cróquer Pedrón & B. Mayer Foulkes (Coords.), Actas del XXXV Coloquio Internacional: Imaginación Crítica. 17, Instituto de Estudios Críticos.

Crawford, K. (2021). Atlas of AI: Power, politics, and the planetary costs of artificial intelligence. Yale University Press.

Curatola, M. (2013). El quipu y la escritura de los Incas. Fondo de Cultura Económica.

Galton, F. (1883). Inquiries into human faculty and its development. J.M. Dent & Co.

Geertz, C. (1984). Anti anti-relativism. American Anthropologist, 86(2), 263-278.

Harvey, D. (2003). The new imperialism. Oxford University Press.

Hyland, S. (2023). Writing with knots: The history of the quipu of the ancient andes. Oxford University Press.

Lavazza, A., & Farina, M. (2023). Artificial intelligence and human intelligence: What is the relationship? Frontiers in Psychology, 14, 843.

Mbembe, A. (2003). Necropolitics. Public culture, 15(1), 11-40.

Real Academia Española. (2024). Diccionario de la lengua española. Recuperado de https://dle.rae.es/

Vasconcelos, J. (1925). La raza cósmica: Misión de la raza iberoamericana. Agencia Mundial de Librerías


 
                 
    Universidad de Guadalajara
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades
División de Estudios Históricos y Humanos
Departamento de Filosofía